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Cómo vender tu imagen
Por: Fabián Antonio Guadarrama Ayala,
Centro Universitario de Ixtlahuaca

A lo largo de la carrera nos enseñan todo respecto a conocimientos contables, administrativos, ética mercadotecnia, entre otros temas; pero un aspecto importante y que pasa desapercibido como materia es el cómo vender nuestra imagen cuando egresemos de la universidad.

La imagen de cada persona refleja quienes somos. Todo tiene un fin, desde cómo nos vestimos, nos expresamos y hasta cómo nos desenvolvemos en la sociedad. El fin es vender nuestra imagen; si bien es cierto que la ropa y el estilo de cada persona no es punto de rechazo, es bien sabido que uno se tiene que vestir y actuar ad hoc a donde se encuentre.

Pongámoslo de esta forma: nosotros somos la empresa a quien representamos; no es lo mismo observar un despacho de contadores con la fachada mal pintada, con los interiores de baja calidad y todo desordenado, a comparación de un despacho que desde el momento que lo ves te gustaría trabajar ahí. Entonces, tenemos que aprender a obsernos como empresas.

Algunos puntos que debemos tener presentes para aprender a vendernos son los siguientes:

LA FORMA DE EXPRESARME

Después de conocer a una persona y entablar una plática con ella, en una de las cosas en las que más se va a fijar es en cómo me expreso, que tanto sé de cultura general, si mi léxico es amplio, si tengo la seguridad y confianza en lo que estoy diciendo.

¿Cuántas veces te has topado con gente que sabe mucho, pero que al momento de hablar tartamudea, no es claro, tiene un lenguaje prosaico? Sin duda, todo su conocimiento se ve afectado por la forma en la que se expresa.


LA FORMA DE VESTIRME

Lo primero que ve una persona en nosotros es cómo vestimos, ya que es el punto de partida de nuestra imagen personal. Por lo cual tenemos que estar bien vestidos y con un porte agradable.

Desde antes de salir de la carrera debemos aprender a vestirnos y estar consientes que vamos a estar dentro de una empresa, y que la forma en la que nos vean vestidos es también un reflejo de la imagen de la empresa. No hablo de que se juzgue a la gente por cómo se viste, pero de la vista nace el gusto. Todo influye desde la combinación hasta la forma de portar una prenda.


LA FORMA DE VENDERME

Este punto representa mucho para todos nosotros, puesto que ya que aprendimos cómo administrar una empresa, ahora debemos saber cómo administrar y vender nuestra imagen.

Claro, no vamos a llegar promocionándonos, solo para que se queden con una buena impresión de nuestra. Pero debemos demostrar que a pesar de la corta edad, uno puede tener el temple para estar a cargo de una gran empresa y grandes proyectos.

CARISMA

Es importante que nos comportemos en la empresa, pero también debemos tener ese toque de caerle bien a la gente, ser esa línea que divide entre el serio y el que no se sabe comportar. Tener ese don, claro sin querer ser quien no somos, es algo natural. No por ser representante de una empresa es sinónimo de que seamos serios y cuadrados, al contrario, debemos ser abiertos puesto que convivimos con mucha gente.

CONOCIMIENTOS

Si bien es cierto que lo primero que ven de uno es la imagen, después de esto entra el si sabes hacer las cosas y si tienes las bases para dirigir y tomar decisiones dentro de una empresa.

Estos son algunos puntos de los cuales podemos sacar provecho para aprender a vendernos como profesionistas. Los invito a que pongan empeño en dejar una buena impresión de su persona. Sabemos que las calificaciones importan mucho, pero también debemos poner énfasis en la forma en la que nos desenvolvemos y la imagen que estamos transmitiendo a los demás.

El ser una persona agradable, tener presencia, buen léxico, excelente educación y ser una persona alegre, te puede abrir muchas puertas.

Para finalizar les dejo una reflexión: un día imagínate ser el dueño de la mejor empresa o del trabajo en el cual quieras estar y pregúntate a quién contratarías: a una persona desalineada, mal vestida, con un lenguaje que deja mucho que desear, que no sabe combinar su ropa, con un carácter seco y amargado; o bien, a una persona bien arreglada, bien combinada, con buen porte, con un buen léxico, con un carácter agradable y con una sonrisa que te contagie…

Creo que la respuesta es obvia; ahora solo nos queda aprender…


Volumen No. 13 Junio - Julio


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