Historia de éxito

C.P.C. Julián Abad Riera:

el valor del bien social a través de la profesión contable

Por Alejandro Uriel Barrios Pérez
Universidad de Negocios ISEC

¿Cuál fue la razón por la que estudió Contabilidad?
Desde los 17 años entré a trabajar en un despacho donde mi madre era socia, desarrollaba cálculo, vaciado de nóminas y contabilizaba los primeros registros en una computadora, en ese momento me nace el gusto por estudiar Contabilidad, aunque toda mi familia pensaba que sería ingeniero, era mayor mi gusto por la Contabilidad.

¿Por qué considera que es importante ser socio del Colegio?
El Colegio de Contadores Públicos de México es una agrupación de profesionales que como contadores tenemos que estar de acuerdo en seguir la misma normatividad, tener el mismo código de ética porque finalmente como contadores públicos nuestra labor dentro de la sociedad es dar una certeza a la información que presentan las empresas a terceros, y sobre todo a aquellos que no saben de contabilidad, por eso somos contadores públicos.
Desde 1982 me dedico a la auditoría de estados financieros, que consiste en revisar la situación financiera de una empresa y dar dictamen que indique si las cifras que presenta la empresa son razonables o no, esto no quiere decir que estén bien o mal financieramente, sólo que la información debe estar de acuerdo a una serie de normas o códigos para que un tercero pueda tomar buenas decisiones sobre esos estados financieros.

¿Cuál es la satisfacción más grata que ha tenido gracias a la profesión contable?
En primer lugar, la satisfacción que me ha dejado la profesión ha sido sentirme desarrollado por haber empezado en un despacho como ayudante y llegar a ser socio del mismo, también el de llegar a crear una familia con cultura y educación de servicio, que deben tratar a toda la gente igual sin importar que se trate de la persona de limpieza o del director general, esto me dio la oportunidad de darle a mi hijo una carrera en Finanzas y otra en Actuaria y a mi hija que está estudiando Arquitectura.
En segundo lugar, en el despacho, está la satisfacción de ver cómo crece la gente que ha estado a tu cargo, ver a los que en algún tiempo fueron tus asistentes convertirse en tus pares. La mayor parte de mi vida me he desarrollado como contador público y como auditor, y para bien o mal, mis padres me inculcaron la cultura de la estabilidad, pues no soy una persona que busque muchos cambios, por eso dicen que soy contador porque soy muy cuadrado.

¿Qué representa para usted su actual puesto laboral?
Representa un reto porque cuando ingresé al despacho Juan Salles y Manuel Sainz mi máxima aspiración era hacer una carrera y llegar a ser socio de la misma, y los Millennials, que traen la cultura de la inmediatez, llegan a pedir trabajo, les ofreces una carrera y se espantan, dicen “No, lo que yo quiero es tener una buena calidad de vida”. Entonces, el reto es lograr que la gente que labora con nosotros tenga continuidad, un crecimiento profesional real, no quiero decir que todo aquel que entra como asistente puede llegar a ser socio de una firma, pero sí cuando menos que logren tener bases suficientes para después aspirar a un mejor empleo, porque nos encontramos con muchos chicos que nada más están como chapulines brincando de un trabajo a otro, pero la auditoría es un trabajo que requiere de experiencia, la cual sólo te lo da el trabajo, no hay píldoras de experiencia.
Otro reto muy importante es que algunos piensan que con las nuevas tecnologías, la auditoría y la contabilidad están siendo desplazadas por los sistemas computarizados. Por ahí escuché a alguien decir que las computadoras nos estaban quitando el trabajo a los contadores y cuando terminó su exposición le dije “Y dices que eres contadora, tú crees que el contador es el que hace el cargo y el abono, pues no, el contador es el que prepara y le da forma a la información para que pueda ser entendible por los demás, es el asesor de todas las empresas”, dicen que para poder vivir tranquilo debes tener un buen doctor, un buen contador y un buen cura. También suelen decir que los contadores somos de una profesión plana, cuadrada y les contesto que no, que es una de las profesiones con más dinamismo porque todo ha cambiado en sus libros, es igual que la medicina, siempre es el mismo cuerpo humano, pero con los avances en medicina hay nuevos medicamentos, nuevos procedimientos y los doctores tienen que estar capacitándose continuamente al igual que los contadores para no quedarse atrás.

¿Cómo ha visto el desarrollo del Comité de Integración de Contadores Universitarios?
Empecé a tener acercamiento con el Comité de Integración de Contadores Universitarios (CICU) con el programa “El poder de los números” que consistía en visitar preparatorias para hablarle a los chicos de la carrera de Contabilidad y que se animaran a estudiarla. Al inicio de mi vicepresidencia, como responsable de Vinculación Universitaria empezamos el acercamiento con las universidades con mayor número de estudiantes, ESCA y UNAM, en ese entonces el director de la Facultad de Contaduría y Administración me propuso a Bernardo Alid Espinoza Urzua para ser presidente del CICU, y ha hecho un trabajo sensacional, le ha inyectado vitalidad a todos sus integrantes.
El CICU es un club exclusivo de los mejores estudiantes de Contaduría Pública porque las universidades mandan a sus mejores cartas y ahora imagínate si tienes puros ases pues haces maravillas, hemos visto la evolución que ha tenido el CICU y me siento súper orgulloso. Recuerdo que Alid me dijo que a los jóvenes no hay que invitarlos hay que traerlos, llévalos, ponlos y déjalos solos, una vez ahí decidirán si se quedan o se van, en este caso las universidades los ponen y el CICU se encarga de darles una directriz, y prueba de esto fue el pasado 4.° Congreso Universitario de Contadores Públicos, donde la sorpresa fue que los lugares estaban agotados, lo cual habla del buen trabajo que han hecho sus integrantes, porque lo único que hemos hecho ha sido encaminarlos y pulirlos y esto lo seguirá haciendo el CICU.
Actualmente, se está invitando a las comisiones de trabajo a recibir estudiantes para que les inyecten un nuevo vigor.

¿Cuál es el mensaje que tiene para los estudiantes de Contaduría Pública?
Siempre he dicho que estudiar Contaduría Pública no te hace contador público, el contador público tiene una misión social, sin embargo, hay muchos caminos falsos que te llevan muy rápido a ganar dinero, pero te alejan de tu ética profesional, y si por algo nos vanagloriamos los contadores públicos es por ser personas con ética, con esto no hablo de llevar una vida religiosa, sino de hacer el bien y no el mal a nadie, somos el vínculo entre la sociedad y las empresas, somos los que pueden ayudar a una empresa a salir adelante o también la pueden aniquilar si se hacen las cosas mal, hay muchos egresado de Contaduría Pública, pero no todos son contadores.
Mi recomendación es que si estudias para contador es porque quieres serlo y porque quieres dar esa función social, por supuesto que hay que ganar dinero en el ejercicio y la carrera deja perfectamente para vivir bien, pero requiere de mucho tiempo y esfuerzo, ya que cualquier cosa que vale la pena requiere esfuerzo, lo sencillo ni siquiera se valora.