Formación en Acción

El funcionamiento de la Ley Federal

para la Prevención e Identificación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita

Por Elihu Josué Cortés Robles e Ildrin Shakty Chairez Espinosa
Universidad Nacional Autónoma de México, FES Cuautitlán

El 17 de octubre de 2012 se publicó en el Diario Oficial de la Federación (DOF) la Ley Federal para la Prevención e Identificación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita (LFPIORPI). La famosa “Ley Antilavado” tiene por objeto proteger al sistema financiero y a la economía nacional, estableciendo medidas y procedimientos para prevenir y detectar actos u operaciones que involucren recursos de procedencia ilícita. Como tal, la expresión “lavar dinero” se refiere al dinero que se ha generado a través de un delito, como la venta de drogas, de armamento, trata de personas, o cualquier tipo de ingreso que provenga directa o indirectamente de la comisión de cualquier tipo de delito y que se introduzca al sistema financiero.

Por otro lado, el Código Penal Federal (CPF), en su artículo 400, indica que las personas que adquieran, enajenen, administren, custodien, cambien, depositen, den en garantía, inviertan, transporten o transfieran ingresos de procedencia ilícita, se castigarán por delito de lavado de dinero. Asimismo, el Código Fiscal de la Federación (CFF), en el artículo 108, refiere que los delitos de defraudación fiscal se perseguirán de acuerdo al artículo 400 del CPF, a su vez, el CFF indica el concepto de defraudación fiscal como el que “comete el delito de defraudación fiscal quien con uso de engaños o aprovechamiento de errores, omita total o parcialmente el pago de alguna contribución u obtenga un beneficio indebido con perjuicio del fisco federal...”. También, “el delito de defraudación fiscal y el delito previsto en el artículo 400 Bis del Código Penal Federal, se podrán perseguir simultáneamente. Se presume cometido el delito de defraudación fiscal cuando existan ingresos o recursos que provengan de operaciones con recursos de procedencia ilícita”.1

La LFPIORPI enlista a las actividades no financieras como actividades vulnerables por medio de las cuales puede lavarse dinero como en los juegos, concursos y sorteos, la compra venta y renta de inmuebles, vehículos (aéreos, marítimos y terrestres), la venta de joyas, obras de arte, tarjetas de prepago, donativos; así como ciertas operaciones realizadas por agentes intermediarios. En virtud de lo anterior, quienes realicen las citadas actividades deberán presentar avisos a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) con el objeto de identificar las operaciones riesgosas, así como a las personas con las que se realizan dichas operaciones, ya sean personas físicas o morales, pero que se encuentren dentro de alguna de las actividades vulnerables, tienen la obligación de identificar a sus clientes, clasificándolos en personas de bajo, mediano y alto riesgo sujetas a operaciones provenientes de la ejecución de algún delito.

Al respecto, la Ley y su Reglamento facultan a la Unidad de Inteligencia Financiera (UFI) para recabar elementos útiles con el objetivo de prevenir e identificar dichos actos u operaciones vinculados con operaciones con recursos de procedencia ilícita, estructuras financieras de las organizaciones delictivas y evitar el uso de esos recursos para su financiamiento.

En fin, una buena aplicación de la LFPIORPI trae consigo diversos beneficios que se pueden resumir con los siguientes puntos:

  • Impacta directamente el flujo de recursos de la delincuencia organizada, limitando así la reinversión de estos recursos en actividades delictivas.
  • Previene que los sectores que realicen actividades vulnerables sean utilizados por la delincuencia organizada para reutilizar los recursos obtenidos en la comisión de actividades delictivas.
  • Fomenta una sana competencia económica.
  • Previene la imposición de posibles sanciones administrativas y penales para quienes incumplan con lo dispuesto por la LFPIORPI.


1 Código Fiscal de la Federación.