BEPS “Base Erosion and Profit Shifting”
Por Edgar Villaseñor Galicia
UNAM – FCA

 

 

 

AGOSTO 2015

 

 

 

 

 

 

 

Poco se conoce en México acerca de los cambios que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) en conjunto con el grupo del G20 pretenden realizar, es decir, nuevas normas que ataquen el problema de las Planeaciones Fiscales. Esto se combatiría con un proyecto nombrado BEPS, que se desea, tenga impacto global, que no nada más beneficie a ciertos países, sino que exista igualdad:

En un mundo cada vez más interconectado, la evolución de las leyes fiscales nacionales no siempre sigue el mismo ritmo que el desarrollo de las empresas globales o la economía digital, abriendo brechas que pueden ser explotadas para generar la doble no imposición. Esto socava la imparcialidad e integridad de los sistemas tributarios. Estas medidas proporcionarán a los países las herramientas que necesitan para asegurar que se graven las ganancias allá donde se lleva a cabo la actividad económica y donde se crea valor, a la vez que proporcionan una mayor seguridad a las empresas a través de la prevención de conflictos relativos a la aplicación de las normas fiscales internacionales y la normalización de las obligaciones de los contribuyentes.

Se puede deducir que lo anterior es el objetivo: combatir la planeación fiscal, erradicar el lavado de dinero, etc. Pero hay una verdad cierta, cabe señalar que aunque no estoy en contra del proyecto, al contrario, lo apoyo, pensar que la planeación fiscal y el lavado de dinero se acabará, lo dudo, ya que es similar a un juego de ajedrez: se puede tapar una jugada pero se destapa otra, lo que cambia son las reglas.

Ahora bien, las empresas multinacionales no estarán muy contentas; allí el proyecto se podría encontrar con ciertas barreras, por ejemplo, con Estados Unidos (que tiene en su poder a la mayoría de las empresas multinacionales). Aquí hay solo una opción: o el proyecto se apega lo más posible a las reglas tributarias de Estados Unidos o este mismo lo rechazará.

Habrá que ver cómo termina todo esto; se tiene como límite finales de 2015 para presentar proyecto BEPS. Sabremos entonces quién gana: si el mundo de los pocos o el mundo de los muchos.

Fuente: http://www.oecd.org/ctp/beps.htm