Opina sin Censura

Acerca del sistema educativo en México

Por Carolina Villafaña Becerra
Escuela Bancaria y Comercial, Campus Tlalnepantla

La educación en México es un factor de suma trascendencia, lamentablemente, no se le ha dado la importancia en nuestra sociedad; si fuera así la mayoría de nuestros problemas estarían disminuyendo poco a poco. En la actualidad, la educación mexicana se encuentra en crisis, pues contamos con un sistema educativo deficiente que no ha tenido una evolución verdadera para solucionar los problemas sociales del país.

Hay tantas cosas que están mal con nuestro sistema educativo que no le damos la importancia necesaria porque desconocemos su magnitud; esto es un tema que las autoridades encargadas prefieren callar por conveniencia. La reforma educativa de 2012 trajo algunos cambios que, además de dejar inconformes, no fueron suficientes para proyectar un futuro como el de los países con mejor educación como Finlandia o Canadá, o de avanzar por lo menos hacía allá.

Todo el entramado legal de la reforma no maduró, pues a pocos años de haberse implementado ya está en miras de ser derogada; con ello volveríamos a lo que ya existía; un sistema viejo que necesitaba ser actualizado para adecuarse a nuestra actualidad, a los cambios sociales que ha experimentado México y el mundo. Ciertamente, hay buenas propuestas acerca de reforzar los valores, el civismo, la historia y la cultura en la educación, así como insistir en la actualización y formación continua de los docentes. Desafortunadamente, la idea de desaparecer el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) no parece lo más adecuado, pues se pretende suprimir las evaluaciones de aptitud para profesores, lo que deja sólo la búsqueda de sus “áreas de oportunidad” para “mejorar”.

Para los profesores la reforma llega a ser un tanto sensible, ya que la mayoría sólo busca su propio beneficio, esto se evidencia frente a una de las propuestas de esta “nueva reforma”, que busca reinstalar a docentes que fueron declarados poco aptos o no preparados para cubrir las plazas, a esto hay que sumarle los “profesores aviadores” que siguen registrados como si estuvieran laborando o pensionados, pero que en realidad son terceros que cobran alguna pensión o remuneración a nombre del titular. Es un caso similar con las plazas “heredadas” a los hijos de ciertos profesores, que aun cuando las recibieron no cuentan con la preparación adecuada.

Otro factor que hace que muchos de nuestros profesores no cuenten con el mejor desempeño es que no disfrutan su trabajo, no son reconocidos y mucho menos bien remunerados, por lo que no tienen motivaciones para realizar bien su trabajo, ni para mejorar su desempeño.

Otra cosa que tampoco es tomada en cuenta a la hora de enseñar es que no todos aprendemos de la misma manera, y adaptar la educación a las necesidades individuales específicas es lo que ha llevado a otros países a sobresalir en este rubro. Se tiene que lograr una educación adecuada y equilibrada para todos, no sólo memorizar, repetir y aprender lo más que se pueda, sino transmitir la información de una manera que logre el aprendizaje y la comprensión necesaria para generar verdadero conocimiento.

El país requiere un reajuste total, pero difícilmente se podría lograr con las autoridades que gobiernan, esas que presumen de hacer lo mejor por el país, sin evidencia que los respalde. La mayoría de la población aún cree en ideas gastadas de la política, justo porque muchos no cuentan con la educación suficiente para comprender de fondo estos asuntos, no se cuenta con un hábito de lectura, aun cuando tenemos el acceso a la información para estar al tanto de lo que sucede. Este malestar es un efecto y demostración del círculo vicioso en el que nuestro sistema educativo nos ha sumido. Claro está que un pueblo sin estudios y sin conocimiento es más fácil de controlar; tristemente, al gobierno le conviene mantener al pueblo en la ignorancia.